lunes 16 de enero de 2012

La señora

El otro día atendí a una señora... ya sabéis, de esas señoras a las que uno ve por la calle con el carrito de la compra, y en su casa con bata de la tienda de retales de la esquina. Una señora entrañable, que se deshacía en atenciones: me acercaba una silla para que me sentara, me ofrecía un café, me daba conversación, me hacía sentir un profesional, y que confiaba en mí...

Esta señora, en los escasos 10 minutos que pasé en su casa me contó que está más sola que un perro callejero, su marido era un alcohólico que la daba para el pelo, aunque eso sí, esto acabó cuando la dejó para irse con otra (ella sufre por esto, aunque yo creo que igual tuvo suerte en esto último)

Sus dos hijas están trabajando muy lejos, y su hijo varón se mata todos los días en la calle buscando trabajo, porque lleva ya en paro más tiempo de lo deseable. Y ella se ahoga, se ahoga en esa casa que se le cae encima, y sus ahogos pronto se convirtieron en llanto, al final de mi intervención, entre sollozos, agradecida como las personas sencillas, por hacerle el trabajo bien hecho, y, me imagino, también por escucharla aunque sólo fueran 10 minutos, se abalanzó sobre mí como si fuera un hijo y me estampó dos besos de despedida: mucha suerte hijo, que eres mu bueno.

En la puerta, me despedí como quien siente dejar sola a una persona, y no pudiéndome reprimir algo que generalmente aborrezco, (porque suele ser falso o vacío) le dije: venga señora cuídese, y le di otros dos besos.

Adios hijo, adios adios...! escuché mientras me subía al ascensor.

9 comentarios:

La Maripili dijo...

jo....me está dando penita tan sólo de leerte...
Esta pobre gente se siente tan sola que se desahogan hasta con un desconocido.
Buf! es que tiene tanta miga la mentalidad de las personas mayores, que si comentara todo lo que se me viene a la cabeza, me alargaría más que tú mismo con el post.
Lo dicho, me gusta esta nueva sección del blog

rayajo dijo...

Como supongo por donde va tu comentario: Es que esta gente, en sus tiempos, no podían tirar por la calle de enmedio como ahora: la mala siempre era la mujer. No tenía alternativa.

Margarita Carretero González dijo...

¿Qué nos está pasando, rayajo? Se está deshaciendo ese tejido social que mantenía a la gente unida. Los amigos no nos vemos, los familiares tampoco y no parece que hagamos mucho por solventarlo. Quienes tenemos trabajo porque nos absorbe, quienes no lo tienen porque lo andan buscando. Y así, entre desencuentros, pues vivimos y morimos. ¡Qué pena! Un beso grande.

Mónica dijo...

Refleja el mundo de los mayores que están en casa sólos y necesitan hablar.
No quiero ser aguafiestas,pero en diez minutos trabajaste, besbiste el café y escuchaste?
Tenías mas clientes en el mismo portal? porque sino para que cogiste el ascensor?

La Maripili dijo...

Más que porque la mala siempre fuera la mujer, en Madrid el miedo era al "qué dirán" y a ser una mujer señalada por los restos, como una apestada, como una paria.

Marijuli dijo...

Me ha gustado mucho el post, y sobre todo, me gusta ver que aún hay gente capaz de pararse a escuchar a una persona mayor que se siente sola, que sea capaz de despedirse con dos besos y que le llegue tan hondo como para dedicarle unas lineas en la blogosfera!!!!
Me caes bien Rayajo!!!!

rayajo dijo...

Marga, yo me temo que este es un proceso que empezó hace muchos años, o tal vez siempre haya sido igual, solo que ahora se aprecia de un modo más acusado. Recuerdo que un amigo unos 15 años mayor que yo me contaba que una vez vio un cortometraje llamado "el asfalto" en el que se mostraba a un hombre que empezaba a ser tragado por el asfalto ante la pasividad de todos los viandantes, que solo miraban sin ayudarle.

Ahora que hay que machacarse para conseguir un trozo de pan, porque hemos vuelto de nuevo a los tiempos de la esclavitud y del señor feudal, sólo que de modo encubierto, porque ahora somos esclavos con la creencia de que somos libres, la diferencia es que nos han enseñado a ser egoístas, y si quieres el pan, matas al otro, y el muerto al hoyo, y el vivo al bollo. Todo lo que ves en la tele y medios similares trata de difundir esa idea a la masa aborregada: Compita. (Po)sea usted más y mejor que su vecino. Me llamó muchísimo la atención el último eslógan electoral del candidato del PSOE: "pelea por lo que quieres" Ahhh, es que ahora para tener las cosas que quiero he de pelear?

Maripili, eso que cuentas es uno de los muchos matices de lo que yo digo: efectivamente, si la mujer que se sale del rol es automáticamente considerada una apestada, todo resulta mucho más fácil. Esto pasa en todos los ámbitos de la vida.

Qué agradable sorpresa! La Marijuli en mi blog! Bienvenida! Sabes Marijuli? Yo no sé ser de otro modo. Yo, cuando la señora se pone a contarme esas cosas, sólo la puedo escuchar, porque ella lo necesita y a mí no me cuesta nada. Y hasta es posible que realmente me interese lo que me cuenta. Se aprende mucho de las personas que te rodean. No te niego que estas cosas las vea uno más claras a partir de los 40, y especialmente cuando ya ha perdido a su madre. Cuando era más joven quizá no lo viera tan claro. Muchas gracias por pasar, y espero verte habitualmente!

Margarita Carretero González dijo...

¡Totalmente de acuerdo contigo, rayajuelo, en lo del eslogan del PSOE! Me pareció tan agresivo que escogieran ese verbo... Dice mucho de la política agresiva que tenemos no sólo en este país, sino en todas partes.
Y, sí, esta desidia social no es nueva, quizá sea sólo que ahora nos damos más cuenta porque es más fácil compartir las experiencias particulares.
Por cierto, siento mucho lo de tu madre, sé que hace ya más de un año pero hasta hace unos días no me había enterado por un comentario que vi en tu blog. No me sentí "autorizada" para comentar nada, pero ahora que lo traes a colación en esta conversación, te mando un abrazo muy fuerte. Sabes que está a tu lado ¿verdad?

rayajo dijo...

Pues eso espero Margie porque la echo mucho de menos :/

Otro abrazo para ti :)